Hormas de cedro
Prolonga la vida de tus zapatos más bonitos con estos hormas de cedro, un accesorio indispensable para cualquier amante de los zapatos bien cuidados. Colocados dentro del zapato después de usarlos, mantienen la forma del cuero, previenen la aparición de arrugas y pliegues falsos, y evitan que la caña se deforme con el tiempo. La madera de cedro, naturalmente absorbente, capta la humedad acumulada durante el día y acelera el secado, mientras difunde su característico aroma amaderado que neutraliza los malos olores. Un gesto sencillo que preserva de manera duradera la apariencia y el confort de tus zapatos, y que marca toda la diferencia en la longevidad de un buen par.
- Precio habitual €35,00
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Hormas de cedro - 35
Inserte los hormas en sus zapatos tan pronto como se los quite, cuando el cuero aún esté tibio y flexible: es en ese momento cuando son más efectivos para devolver la forma y alisar las arrugas. Primero coloque la parte delantera en la punta del zapato, luego baje el talón hasta que la tensión sea firme pero sin forzar. Déjelos en su lugar entre usos, idealmente al menos 24 horas, para permitir que el cuero se seque y se relaje. Para preservar el poder absorbente y el aroma del cedro, lije ligeramente la superficie de la madera una o dos veces al año con una lija fina.
Estos hormas son adecuados para todos sus zapatos de cuero de vestir: oxford, derby, mocasines, botines y botas. Se recomiendan especialmente para los zapatos de calidad que desea conservar durante muchos años. Asegúrese de elegir una talla adecuada a su número para un soporte óptimo, sin tensión excesiva. También pueden usarse en algunos zapatos de cuero más flexible, pero no se recomiendan para modelos de lona, materiales sintéticos finos o zapatos deportivos, que no se benefician de ellos.
Para obtener resultados óptimos, lo ideal es contar con un par de hormas por cada par de zapatos que se usen regularmente: es justo después de usarlos cuando el cuero, aún caliente y húmedo, recupera mejor su forma. Nunca fuerce la inserción: una tensión demasiado fuerte puede, a largo plazo, estirar el cuero en lugar de preservarlo. Y si siente que el aroma amaderado se desvanece, un ligero lijado es suficiente para reavivar el cedro y devolverle todas sus propiedades, año tras año.